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lunes, 25 de junio de 2012

Elogio de la bicicleta (un capítulo más)


Un día de fiesta por la mañana me dirigía al trabajo, sería como las diez horas aproximadamente y se respiraba en el ambiente ese cierto frescor tempranero tras unas jornadas lluviosas a pesar de lucir radiante el sol que se intuía podría llegar a calentar cuando avanzase más esta jornada de mayo, porque de momento, al deslizarme por las cuestas abajo entre la poca ropa de abrigo con que vestía me recorría un biruji que me obligó a parar y sacar el corta vientos de entre mi equipaje, algo que agradecí de inmediato y me hizo preguntarme por qué no lo había hecho antes, aunque ya tenía la respuesta:  luego me acaba sobrando…; es lo que tiene ir en bicicleta, es muy complicado acertar con el grado justo de abrigo, dado que por el hecho de tratarse de la realización de un cierto ejercicio físico se consume energía y parte de esta se transforma en calor, luego sudor, y si encima se añade al cuerpo ropa que no deje escapar ese calor, pues más sudor, pero en fin…, el caso es que iba paseando en actitud bici-lenta y observando…

Los que esperan el autobús me ven pasar y recorren con la vista acompañado con el semi giro de cabeza mi pasar por delante de ellos. Cuando se está en una parada de autobús todo es susceptible de ser mirado, ¿qué otra cosa se puede hacer? Yo por mi parte pienso que quienes quisieran bien pudieran seguir mi ejemplo y dejar plantado el odioso y caro transporte público. Quizás algunos de ellos me mirasen con una envidia no correspondida.
Varios paseantes de perro parece que se han juntado para realizar una cagada conjunta, de perros se entiende, así mientras los perros cagan, ellos conversan, tal vez después queden para tomar unas cañas o incluso para la cagada de la tarde.
Se nota, se nota que es festivo pues uno está acostumbrado a circular por este entorno de la casa de campo en días no festivos y en estos no se ven tantísimos corredores, paseantes y ciclistas. Imagino que muchos de ellos circularan por caminos internos lo que provocará un arrasamiento de los mismos por lo que no es raro ver los tantos senderos y caminitos convertidos en una extensa red de circuitos invasiva, tanta humanidad acaba con todo.
Lo que pasa es que yo voy por carretera y por ella es donde veo a los ciclistas de todo tipo. Uno de ellos con el que me cruzo, le veo excesivamente subido en el sillín, pero tanto, tantísimo, que le obliga a llegar al pedal casi de puntillas; éste pensará que no importa con tal de ser el que más estiliza con altura su culo sobre el sillín de la bicicleta, o puede que tenga algún problema en la rodilla. Otro sin embargo, lo lleva muy bajo y el pedalear le obliga a doblar en exceso las piernas, algo que no permite aplicar la fuerza necesaria de una manera más natural y que ambos de seguir así, conseguirían lesionarse en algún lugar, aunque sólo fuese una contractura.
Lo que me extraño, fue contemplar al ir acercándome a un trio ciclista, pero esta vez andando y, que uno de ellos avanzase empujando dos bicicletas, una en cada mano, mientras a su lado caminaba otro tipo; como es natural tiendo a interpretar la realidad a pesar de aparentemente no ser interesante, es tan simple como que en ese momento observaba la vida, pensé: -será que va hablando por teléfono, si ya, pero…, ¿por qué no empuja él su bici?, será que es un grupo compañeros de trabajo en el que es el jefe y se lo ha solicitado a su subordinado…, ¡qué triste es la sumisión laboral!...- en estas, me iba acercando y pude ver su pálida cara compungida y andar pesaroso, con su mano derecha introducida entre la ropa como tocando el corazón que se le habría disparado o colapsado, ¡esa era la razón!, le había dado un jamacuco y se dirigían al hospital que estaba cerca. Conclusión: hay veces que la gente se dedica a realizar esfuerzos físicos a los que no están acostumbrados y sufren desfallecimientos o malas respuestas de sus cuerpos y nadie nos podemos librar de esa posibilidad.
Prima la licra en este mundo de globeros con gafas con aspecto de guardaespaldas. Todos tan arregladitos, tan profesionales, con esas ropas específicas de marcas y publicidad chillonas, sus mochilas bidones a la espalda, sus cascos, algunos con su pañuelito a lo Pantani debajo, que queda tan mono; qué le vamos a hacer, es lo que hay, y de alguna manera hay que salir, ¿pero así…? ¡Nunca! Y mira tú que yo también practico la bici deportiva pero es que esta uniformidad es que no puedo con ella.

viernes, 11 de mayo de 2012

Pérdida


1
Estaba claro, la escena se desarrollaría bajo el estricto dominio de una de las partes, él se lo había planteado así previamente.
2
Ilusamente ella creía que la entrevista se podía desarrollar con la seriedad que merece un cargo y una empresa de esa categoría, dado que optar a ser ayudante de dirección de una multinacional japonesa, a pesar de que fuera en su departamento relativo a la sección Europea, con sede en este país y desde donde se gestionaba absolutamente todo lo de Europa, ésta debería tener un criterio de rigor a todos los niveles importantes.
1
Desde el departamento de relaciones y gestiones laborales, junto con el servicio jurídico le habían entregado el informe que solicitó en su día, en lo relativo a las relaciones laborales en vigor hasta el mismo momento del día de hoy, con sus novedades posibles, habidas y por haber, que él se había estudiado de pasada. Estaba al tanto de los cambios y conocía perfectamente la legislación al respecto.
2
Ella sabía que parte de la entrevista que estaba programada para las 11 de la mañana tendría lugar en la imponente sala de juntas en las que además de algún accionista participaría, el director adjunto, el abogado, un miembro del departamento de personal, la saliente ayudante y el director general con el que luego a solas tendría la entrevista personal definitiva.
1
Ya habían sido tres los anteriores candidatos a las que había tenido que entrevistar y con la de hoy, la cuarta y última de las que saldría elegida para el puesto. Qué duda cabe que todos estaban excepcionalmente preparados cada uno de ellos tenían un currículum increíble y todos eran merecedores del cargo, sobre todo el del primer día. Un abogado y licenciado en relaciones laborales, con siete años en cargos similares y un sin fin de masters y cursos de todo tipo, era cómo si su vida solamente se hubiera dedicado a engordar el currículum.  Demasiado bueno…, además de mediana edad, inglés, alemán y algo de japo…, buena presencia, aspecto juvenil y jovial, todo un portento. Con la última entrevista de hoy se culminaba el proceso que debiera de servir para descargarme gran parte del trabajo y así podría dedicarme a mis ociosas actividades de millonario. Llegado un momento en la vida, en la que la gran parte de ella me había dedicado a acumular dinero y descuidado mi aspecto ahora me urgía cuidarme y para ello disponía de mucho dinero y poco tiempo, por eso mismo la elección debería de ser certera y segura.
2
No pensé que esta entrevista fuese a ser tan sencilla. Lógicamente yo vengo preparada, era como poner las cartas sobre la mesa boca arriba, mi jugada tumbaría a cualquiera, el tener perfecto conocimiento de inglés, francés y Japonés, gracias a mis diez años que de jovencita universitaria estuve viviendo en Osaka, podría como han reconocido ellos mismos, decidir la balanza, además de mis dos carreras universitarias. Con la ingienería de telecomunicaciones que realicé en Japón, es que se les han caído la baba, eso sí, también los ojos a mi imponente escote, tengo que reconocer que tengo dos tetas muy bien puestas, de algo me tendrían que valer las horas de gimnasio y las dietas perpetuas para mantener tan esbelto este cuerpecito de 32 años.
Ya puede pasar Señora Sandra, el Señor HIROKI le está esperando…
-hola, de nuevo, ¿qué tal todo?
-bien, bien…
-la entrevista de la reunión… ¿impresionada?
-bueno, un tanto, lo cierto es que esta es un tipo de situación incómoda, pero creo que he estado convincente ¿no?
-he de reconocer que me ha impresionado, prácticamente tenía decidido el cargo pues no esperaba que se superara el nivel, pero el suyo me ha roto los esquemas, los supera con creces…
-gracias, pero no esperaba menos…
-muy bien, muy bien, me gusta esa seguridad en sí misma, le aporta a usted más convencimiento. Dígame, pues tengo que preguntárselo obligatoriamente, ¿está usted dispuesta a contestar preguntas de índole personal? Tenga en cuenta que la confianza en usted debe de ser extrema, y el grado de conocimiento personal suyo que nos vemos obligados a tener es necesario que lo conozcamos. Si no fuese así, me temo que no podríamos llegar al acuerdo laboral, compréndalo… imagínese que usted mantiene una creencia… ¿qué se yo…? ¿Religiosa…? Que le impediría comer cerdo los jueves, y ese día es cuando tenemos una reunión en la que estaría en juego un negocio de varios millones de euros, además se complementaría con una imprescindible cena en un restaurante, a modo de dorarles la píldora a nuestros posibles socios, que por otro lado son unos entusiastas degustadores de jamón de bellota y usted, la máxima responsable de la gestión no puede acudir, sus creencias se lo impiden o si fuese, se produciría un agravio, ¿qué le parecería? O incluso formar parte de alguna trama de ridícula corruptela, aunque esto siempre es superable y de fácil ocultación es algo que nos conviene saber, Ya sabemos que estos son ejemplos tontos pero es posible que haya otros mucho más claros y posibles…como…- e hizo un gesto de pensar uno, levantando la mirada.
- vale, vale, sí, claro que lo comprendo y lo entiendo y por supuesto estoy dispuesta a aceptarlo, pregúnteme lo que quiera.
-correcto. Por donde empezaríamos, -dijo mientras se acercaba unos papeles a la vista-. Bien, vale, de acuerdo, por ejemplo… ¿es usted, religiosa, practica alguna religión…?
-No, soy totalmente agnóstica y de familia de tradición cristiana, ni voy a misa ni practico ningún precepto religioso.
Hiroki apuntaba en un cuaderno…
-vale, es importante saberlo, ¿es usted, de derechas o de izquierdas? ¿A quién vota usted? ¿Y su familia?
Esta pregunta pareció incomodar un tanto a Sandra y estiró un tanto su columna vertebral aportándola tensión y lo que parecía una duda se resolvió con seguridad.
 –le seré sincero…
-si, por favor…
- en estas últimas elecciones he votado al partido P, en las anteriores al partido SOE, así que saque usted las conclusiones si le digo que soy una persona tolerante, con un límite, vamos liberal a la europea. Mi familia es de tradición de derechas, medio franquistas, tipo del Opus Dei.
-ya, ya, vale, ¿enfermedades…? Aunque veo que goza usted de un estupendo estado de presencia, imagino que igual de salud… ¿no?
-dispongo de un seguro privado médico desde toda mi vida, siempre he estado pasando controles y chequeos periódicos rutinarios, en el currículum los incluí como pedían, y no sufro de ninguna enfermedad ni alergia…
-vale, vale estupendo- y seguía tomando apuntes.- otra cosa, y le ruego que disculpe, pero como bien le decía antes es estrictamente necesario conocerlo, he comprobado que usted no está casada, ¿tiene pareja?, ¿la podrá tener recientemente? ¿Cuál es su condición sexual? ¿homo? ¿hetero? ¿tiene previsto tener hijos?
Sandra, empezó a alucinar pensando que estaba cediendo parte de su integridad al tener que estar contestando aquellas “preguntitas”, pero por otro lado comprendía igualmente de la necesidad.  Los quince mil euros mensuales que le habían prometido de sueldo pesaban mucho en aquellos momentos, pero más pesaba su pequeña hijita  Mina de cinco años que tenía y que no había “confesado” en el currículum. Fue un desliz que estaba pagando caro, su grandiosa vida laboral se podría venir al traste si se supiese, pero adoraba a su hija que apenas veía, se la cuidaban sus padres que vivían lejos y deseaba para ello grandes lujos que necesitaba poder permitírselo. Se acordó, entonces de su niña cuando le respondió:
-Entiendo la necesidad. ¡No!, aunque quisiera ser madre alcanzo a entender la imposibilidad de no serlo en situaciones de responsabilidad como la que me obligaría este cargo. Por otro lado no tengo pareja actualmente, ni mantengo ningún contacto posible de que se pueda desarrollar y soy una persona de condición heterosexual.
A Hiroki todo le gustaba y convencía de Sandra pero le quedaba una última pregunta que hacerla para decidirse completamente. Se quitó las gafas de cerca y las deposito cuidadosamente sobre un lado de la mesa. Hiroki tendría sesenta años, bien conservados, natural de Salamanca, y su nombre completo era Hiroki José, sus padres le habían puesto lo de hiroki en homenaje a un político Japonés responsable durante la segunda guerra mundial de la propaganda ideológica del régimen del Emperador, con el que mantuvieron amistad tras las reuniones que este tuvo con homólogos del régimen de Franco. A él nunca le gusto ese nombre, pero cuando a través de muchos negocios acabó por dirigir ese departamento de una empresa japonesa, le pareció bien el usarlo como nombre de pila, era muy apropiado. Hiroki se acercó a la mesa, apoyo los antebrazos cruzando las manos y estiro el cuello cuando le preguntó:
-¿Estaría usted dispuesta a realizar favores sexuales a cambio de beneficios que considere merecen la pena? Por ejemplo…, la consecución de este contrato de trabajo tan sustancioso…
Sandra se acordó de su hija Mina, de todos sus años de preparación, de un futuro incierto o cuanto menos más alejado de la élite social, bajó un poco la mirada, pero poco y respondió:
-Sí.
Rafael Cuevas

martes, 13 de diciembre de 2011

Restaurante El Vergel, cricro-nica

Critica del Restaurante Vegetariano El Vergel, Pº de la Florida, Madrid


Habiendo comprado un cupón vía Offerum, de una cena para dos por 25 euros, nos decidimos a gastarlo en la noche de ayer 9 de diciembre.
Primero para quien no lo sepa, hay que decir que es esto de Offerum. Se trata de un portal de Internet que consiste en ofertar promociones variadas, desde un restaurante, una casa rural, un espectáculo flamenco, etc, en fin, muy variadas. Estas ofertas, las publicitan en su página o te la mandan por correo si te suscribes a ella y tienen un plazo de tiempo disponible para adquirirlas. Si uno se decide por cualquiera, hay que comprarla con tarjeta de crédito, más tarde te envían a tu correo-e un cupón, el cual hay que imprimir. Con este cupón, en el que indica el teléfono de el promotor y al que hay que llamar para solicitar la reserva, es el que se debe de presentar físicamente en el local en cuestión como pago, teniendo en cuenta que tiene un periodo de caducidad, vamos que hay que gastarlo en un plazo que dependen de las ofertas, el del restaurante era de dos meses, pero otros pueden ser para todo un año.
Llegamos e indicamos que veníamos de Offerum -conviene advertirlo pues realmente la atención es posible que se ciña a la oferta-. La nuestra incluía un menú para dos personas consistente en dos platos principales, y dos entrantes o de degustación, bebida (vino, cerveza o agua) pan y café o infusión y todo por 25 euros. Ya conocía el local, aunque no el restaurante, pues este se encuentra en la planta baja-sótano, en la superior dispone de una tienda de todo tipo productos que uno se pueda imaginar de el mundo de vegetarianos, macrobióticos, integrales, ecológicos, muy completa para, supongo, una ciudad como Madrid.
Nada más sentarnos y dejarnos las cartas sobre la mesa, nos asalto una señora que se presentó ante nosotros diciendo que echaba el tarot en una esquina, - esas eran otras cartas-, que si decidíamos hacerlo se lo dijésemos, que eran 10 euros, patatín, patatán. Me extrañó y me sorprende que se sigan mezclando este tipo de cosas como esta burda y pretendida adivinación y lo esotérico, con la alimentación vegetariana, no lo entiendo o, era casualidad.
Ya que no conocíamos el funcionamiento del restaurante, le preguntamos cómo al camarero, nos respondió diciendo que debíamos pedir dos platos principales, para que dependiendo de cuales eligiéramos, nos traerían otros tres de degustación, con los que nos sorprenderían, supongo que se debería a la conveniencia de la mezcla y no a dar salida a sus stocks ¿o si?
-¿Cuáles son entonces los principales y cuáles los entrantes? –pregunté mirando a la carta.
-Todos son principales- me respondió.
-¡uhnn! Vale.
De entre una musaka de verduras, una lasaña y una berenjena rellena de pisto, elegí a la berenjena. M. se decidió por unos espaguetis con salsa “al pesto” con albahaca.
Tras anotar nuestra selección se produjo una breve pausa, justo el tiempo de contemplar el local, el cual con una iluminación tenue que apagaban pañuelos y telas que cubrían las lámparas, dejaba ver unos muebles un tanto destartalados y usados, sin apenas elegancia, modernidad o gusto que los hicieran parecer atractivos, aunque si funcionales. Un detalle, las sillas colocadas a 45º del frente de las mesas. Sobre ellas una serie de salsas, para añadir a los platos, de soja, de módena, tabasco, aceite puro de oliva, etc, en abundancia y a nuestra disposición, lo que hacía preveer cierta generosidad en su proceder.
El vino, no era un uno cualquiera, se trataba de ¡UN CORUCHO! El particular, único y delicioso caldo de nuestro pueblo Cenicientos. ¿Porqué allí ese vino? Pues porque se trata de un vino que goza del sello oficial del consejo regulador de productos ecológicos, y lo que ello conlleva, igualmente de entre las virtudes de las que dice tener este local, es precisamente la de presentar productos ecológicos, y tener elaboraciones naturales, algo que pudimos comprobar en esta primerísima impresión que nos llenó de satisfacción, pues el vino lo conocemos sobradamente y sabemos de sus grandezas.
Sin grandes esperas, más bien con brevedad (podíamos decir que había media entrada en el local, en esta hora punta de un viernes, 22.00 hrs), nos trajeron los entrantes “sorpresa”,
1º Una ensalada bastante completa con un rulo de queso de cabra coronado con cebolla caramelizada y una salsa morada entre agria y dulce.
2º Dos pimientos del piquillo rellenos de setas, con bechamel.
3º Dos escalopines vegetales (de trigo) junto a dos croquetas de crema de espinacas acompañado de salsa de tomate natural frío.
El que es de natural gustoso de lo vegetal, como es el caso, puede decir que todo, todo estaba, muy bueno, hasta la parte de los fritos, sabiendo que esto es algo que se presta a las freidoras con su consiguiente aceite saturado de grasas y sabores extraños, que se resumen a… ¡fritanga!, pero no, los fritos conservaban su limpio sabor y gusto, además de texturas definidas agradables al paladar.
Con todo esto ya habíamos quedado ciertamente satisfechos, pero aún tenían que servir los platos individuales seleccionados por nosotros y sin mucho tardar…
Los espaguetis de M. muy abundantes y sabrosos, cubiertos por una capa trasparente de verde intenso con concentración de tono en los perfiles; mi berenjena rellena de pisto, con decoración de rosas de ensaladas de dos tipos, bastante aceptable, aunque no rellena, sino cubriéndola el pisto, se dejaba comer igualmente con deleite por primorosa y agradable.
El menú incluía café y postre. M. pidió una infusión y yo un flan de queso, que a pesar de estar sabroso y dulce con profundo sabor a queso, me resultó, cosa rara tratándose de un flan, espeso y empalagoso.
Salimos, yo al menos, un tanto “implao” (que se dice) pero, o debí tener buena digestión, o la cena en esencia fue ligera, pues al poco me sentí especialmente aligerado tras tal nutrida comida.
Tratándose de menú nocturno en un restaurante un tanto diferente pudiéramos decir que la cosa estuvo aceptable por ese precio, no hay que olvidarse que era ¡un menú! Incluso que parte de los platos ni siquiera los elegías tú, en fin… Puntuación: Seis de diez, en los alimentos. Cinco de diez, por el local, sus efluvios de incienso y corrientes de aire. Seis de diez, por la atención.
Creo que parece una buena valoración, pues salí satisfecho.
Rafael Cuevas.

jueves, 17 de noviembre de 2011

El futuro es...el pasado

 El futuro es…el pasado.
 Si chico,  si alguna vez habéis oído decir aquello del futuro es vuestro, al referirse a quien  gozando de juventud se le vislumbra toda una vida por delante y lo que ello conlleva, a partir de hoy se podrá decir que ese futuro os lo están condicionando, y con qué condiciones podéis decir, pues con las del retroceso, la del mirar para atrás, la cerrar las puertas, la de poner trabas, límites, dificultades, no dar oportunidades al progreso, ese que tenéis la obligación de construir, vuestro impulso y la necesaria obligación de mejorar el mundo heredado os lo demandará.
Pero sabes chico, sabes cómo puedes empezar a cambiar las condiciones que te quieren forzar a combatir, pues empezando por eludir, evitar, desplazar, a quien quieren hacerlo, sumando votos que lo consigan, peleando por lo que se puede imaginar que nos va a perjudicar.
Hay que reconocer que en el momento político actual se prevé que se van a colocar en el gobierno de España los que sabemos y sobre todo, y esto es importante, gracias a los viejunos que son los que van a decantar la victoria hacia ese lado. Hay que agradecer a las encuestas que nos lo desvelen porque así sabemos como corregir la tendencia, y no es lo que tengamos en nuestra parte mucha capacidad de decisión gracias a nuestro voto, que es poco, reconozcámoslo, la fuerza si cabe viene por la vía del progreso debido, el que aportará la natural rebeldía de la juventud.

Porqué votarán al partido p. los tantos viejunos. Son gente comprensiblemente conservadora, condición que les da la edad, colocándola en otro tiempo que ellos entienden mejor por pura nostalgia. Gente a la que no es difícil manipularla dirigiéndola a base de miedos, temores y rencores (inmigración, inseguridad ciudadana) hacia la salvación de quien se ha vendido como salvador, buscando la tradición rancia como vehículo para sus planes. Gentes pretendidamente malvada y egoísta que no ve más allá de lo que les muestra sus televisiones manipuladas y no acepta lo que pueda haber de cohesión social en los logros conseguidos de beneficio general, tal vez por ellos mismos, a los largo de la historia; en fin, una suerte de apocalípticos que nos ha caído en desgracia.
Ya lo decía Umberto Eco en su libro Apocalípticos e integrados:
Los apocalípticos:
Apocalípticos son los que plantean un enfoque pesimista sobre los alcances de la cultura de masas, ya sea desde una postura conservadora o aristocrática, o bien progresista. Son aquellos que miran hacia el pasado y se aferran a las viejas costumbres, a las antiguas teologías y a los métodos reaccionarios de rechazo para hallar la verdad. Son los que prefieren obedecer a la autoridad impuesta, en lugar de la guía autoimpuesta del intelecto iluminado. Siguen a una iglesia y a un gobierno, se caracterizan por la devoción y el amor puros, pero no quieren reconocer al espíritu santo como la inteligencia de la que están dotados. Pertenecen a la vieja generación.
Y de estos hay muchos
Rafael Cuevas.

viernes, 21 de octubre de 2011

El Principio del Fin

Por fin un buena noticia
Efectivamente, muy buena noticia que recibí con indiferencia y escepticismo, no obstante el ambiente en el cual me fue desvelada no es muy apropiado para tales nuevas; el caso es quedé con un regustillo rumiante que me provocaba satisfacción, esto era así, porque empezaba a valorarla en su verdadera dimensión como algo positivo y muy importante, luego, no me era indiferente, es más, a nadie le puede resultar indiferente que la banda terrorista ETA, anunciase el fin de sus actividades violentas, y pienso ahora en la gente que realmente lo sufre, no en quienes  lo han sufrido como victimas que en su tragedia,  qué les importa ya estos anuncios, su vidas tuvieran un antes y un después que las sesgó. Estas ahora, en su devenir deambulan entre el odio y la rabia, el olvido y la sed de justicia. Los demás no podemos menos que consolarlas, entenderlas, respetarlas y construir un futuro con su presencia pero sin su rabia y su odio, no se puede añadir más odio al odio. Pongámonos en lugar de ellas, pero de verdad. Imaginemos que nos quitan, nos arrebatan a los seres que más queremos, con quienes compartíamos lo más grande, y los más íntimo y que además sabemos quien ha sido, son los mismos que, por si esto no fuera poco, ni nos reconocen el dolor, ni nuestra dignidad, ¿qué podemos hacer?, ¿qué puede hacer la sociedad por nosotros que les reclamamos ayuda y solidaridad? La democracia es generosa y en su medida, justa, y esta deberá tener los resortes que canalicen este problema peliagudo

Pero, qué duda cabe preguntarse cuando aquel que tenía la pistola apuntándonos, la enfunda y, marcha andando de espaldas sin perdernos la vista hasta desaparecer. Y digo esto porque la primera consecuencia es que nos quedamos aliviados, al menos hemos salvado algunas de nuestras cabezas y con un poco de suerte, si esto sigue así, el miedo producido perderá intensidad y podremos desenvolvernos sin agarrotamientos, ataduras o escoltas; entonces ¿acaso no era eso lo importante? Sinceramente sí, entre otras cosas porque a partir de ahora, sin la amenaza constante, se puede empezar a construir el espacio de convivencia de acuerdo a los principios democráticos, pero…, todavía hay mucha tela para cortar.
Leyendo el comunicado de ETA, además de breve, se aprecia una falta de nobleza y honradez, es como que la prosa etarra conjugara con sus acciones, esta es, la de los verbos, desafiar, y mal intencionar, pues primero no es capaz de reconocer su daño que han provocado y segundo, del escrito se trasluce que su absurda lucha ha merecido la pena para desembocar en este punto concreto, es como que todo estaba bien hecho y dirigido hasta llegar al momento de su renuncia. Esta manera de entender su actuar no puede ser otra que la de una mente perversa capaz de tal pensamiento y no es porque no lo entendamos, que sí, es porque al entenderlo lo interpretamos como se nos muestra. ¡Terrible!
Pero…, el comunicado sí algo tiene de bueno: la explícita renuncia a la violencia.
No vamos a fiarnos de tales impresentables, es cierto, con su jugada estratégica nos quieren engañar, pero por esta vez ¡sí!..., vamos a dejarnos engañar si su comunicado se verifica en la realidad. Y lo vamos a hacer como demócratas que somos, esos que aceptamos a contrarios o a viles, siempre y cuando juguemos todos con las mismas cartas y las mismas reglas, la de una constitución y una realidad europea. A partir de ahí, el presente cambiante e interesado, será el que vaya definiendo la propia historia.

 RfCs

domingo, 2 de octubre de 2011

Tacones

Es difícil por no decir imposible establecer criterios de autoridad de algún tipo ¿o no? Uno opina en base a su propio entendimiento y su conocimiento del mundo y a no ser que el reconocimiento sea aceptado por otras partes receptoras de una manera natural, sin presiones, sino tan solo con convencimiento, no se le dará su debido valor. Esto es algo difícil que suceda en este “siglo XXI cambalache problemático y febril” http://www.todotango.com/spanish/las_obras/Tema.aspx?id=T9lldaeHiig= en el que es lo mismo un burro que un gran profesor, o lo que es igual, que lo que se diga obedezca a una ocurrencia, o se deba a algo meditado y razonado, evidentemente las dos cosas no tienen el mismo peso específico, aunque ambas sean merecedoras de respeto.
Lo que pasa es que todo el mundo utiliza estrategias de convencimiento de todo tipo, incluso desde manipulación hasta el fraude ¡que le vamos a hacer…! ¡Çe la vie!
Entonces, como ya decía la canción, “Ahora vengo yo…” para decir simplemente lo que pienso, que no es otra cosa que: lo desnaturalizado no puede ser modelo ni estilo de vida.

Que si…, que ya sabemos que cualquiera puede hacer lo que le apetezca y que una mujer lleve tacones por que diga que le gusta y se sienta bien no se le puede condenar, pero, al menos, se puede decir lo siguiente:
Cuando veo a tantas mujeres andando por la calle, en un acto de normal desplazamiento y lo hacen subidos en una tortuosa plataforma, que se les clava en los talones y les curva la espalda desplazando su peso sobre los dedos comprimidos al sujetarse en la propia carcasa de la plataformas, llámense: zapatos de tacón, no puedo menos que lamentar su suerte y sorprenderme de su capacidad de sufrimiento asumido. Están oprimidas y tiranizadas por una estética que presenta a la mujer sobre esos alzos como a alguien más deseada, más estilizada y casi por ello, se supone que con mayor autoestima. ¡Gran error! Como uno más de tantos que nos dictan las modas, depilación, tangas, maquillajes, peluquerías, etc. que convierten a la mujer en un ser torturado constantemente para alcanzar estados de bienestar personal y que acaba creyéndose Ella misma, como algo natural o de su particular idiosincrasia.
Hartos estamos de comprobar que la vida no es así, no es esto, aún a pesar que ciertamente si se consigan estados de satisfacción, (sentirse más guapas, más admiradas, con mayor alcance social por sus mayores posibilidades de ofrecimiento y conquista, puede que incluso autoestima) aunque estos se deban a un malestar o incomodidad que se debe superar y que no nos colocan en la realidad de la vida, la de su naturaleza íntima.
Épocas pasaron en las que la Mujer se liberaba de su tradicional opresión machista, y lo hizo fundamentalmente, gracias a la incorporación al mercado de trabajo lo que supuso la propia capacidad de manutención y por lo tanto de su propia redefinición después de tanta dependencia y sumisión. Gracias a ello podía conseguir quitarse de ataduras y rémoras misóginas que las tenían tiranizadas y… ¿qué pasó…? Pues que tras un tiempo de fiesta y reformas se fue perdiendo fuelle de lucha y, arrollados por el pensamiento único, todo aquello no fue más que un espejismo, o un apropiamiento de rancios feminismos que acabaron por estar mal vistos y volver a comulgar con las ruedas de molino de más y más tiranías para la mujer, en las que parece encontrarse cómoda.
Cerca de mi trabajo hay un Colegio Mayor, de exclusividad masculina, de esos que sus residentes necesitan tener un altísimo nivel económico para poder costearlo mientras realizan sus estudios universitarios. Cuando les toca, realizan unas fiestas a las que acuden multitud de chicas, todos (ellas y ellos) en edad de merecer. Habiendo de todo, o sea sin generalizar, resulta patético ver el síndrome de cenicienta de muchas de las invitadas con tacón y sus aparentes aires de conquista salidorra. En estas actitudes se pueden comprobar a que niveles se queda la Mujer de esas pretensiones, que no deja de ser otro que el le han impuesto en esos fines. A todos nos gusta estar guapos y si tuviéramos que acudir a algún lugar con ánimo conquistador, seguramente mostraríamos nuestras mejores galas, como ha venido haciéndose siempre a lo largo de la historia de la humanidad, pero como esta ha sufrido una trasformación profunda, a día de hoy solo debiera de valer lo que nos naturaliza, sin sufridos postizos, tal como se es. Eso sería lo ideal.
Claro, que la que se “ligó” al futuro abogado, piloto o arquitecto de familia bien, dirá sin soltarlo: ¡A mi plim!


Rafael Cuevas 

martes, 12 de abril de 2011

De oposiciones y otras lides.

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Entiendo que la oposición política a un gobierno establecido, da igual en que estamento, (local, comarcal, nacional…) se deba ejercer, sin ninguna duda, desde una atenta base crítica, que generalmente coincida con intereses propios movidos por ideologías políticas. Es entonces desde ese posicionamiento, cuando lo que un gobierno decida pueda ser criticado por considerarse contrario a la propia ideología del que no gobierna y, desde ahí, llegar a otros estados de control al gobernante, que descubra posibles excesos, abusos, incorrecciones, corrupciones, deslices y defectos varios, que se pudieran producir, casos estos en los que no afecta la ideología, ni de uno, ni de otro, algo está mal hecho y se denuncia, pues, los escasos mecanismos de control al respecto, algunas veces lo permiten, y digo escasos porque los gobiernos mantienen hermético el contexto del poder del que se valen para decidir sus acciones, es con ese hermetismo que tal vez se le haya sido otorgado por el propio pueblo, con el que se manejan los hilos de la gestión pública.</div>
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<div class="separator" style="clear: both; text-align: center;">
<a href="http://3.bp.blogspot.com/-8G2l8R57h5E/TZ4nzvTTiII/AAAAAAAAAO4/7k8u5tkh8z0/s1600/oposicion.gif" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"><img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-8G2l8R57h5E/TZ4nzvTTiII/AAAAAAAAAO4/7k8u5tkh8z0/s320/oposicion.gif" width="320" /></a></div>
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Allí donde se cuecen las decisiones que luego se llevan a la práctica, donde actúa el motor que decide y ordena, es un remoto lugar de difícil control, allí digo, parecen moverse por ajenos intereses, oscuros secretos, incluso dicen que de Estado, o al menos eso se hace creer a la opinión pública, que a veces llega, por extraño que parezca, a comprender decisiones perjudiciales a si misma, una bajada de salario, una prolongación de la edad de jubilación, un gasto desmesurado en un túnel, una larga lista de espera, un endeudamiento que otros se encargarán de pagar…etc.; claro, que de eso se encargan los medios de propaganda que se suelen tener a su servicio y disposición. </div>
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Lo cierto es que suele resultar bochornoso y frustrante el comprobar que en la relación oposición-gobierno hay veces que se practica desde posturas reduccionistas por electoralismo, simplistas que pretenden arrebatar las emociones propias y contrarias, tontas y ridículas por el simple hecho de llevar la contraria y ausentes por no aparecer cuando debieran. Es en estas cuando, lo que debiera de sernos de utilidad, se convierte en algo insufrible o desparecido, ¡abochornante! </div>
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Pero, por si todo esto fuera poco, aún hay más, en esa suerte de juego en el que las oposiciones se ven metidas, llevan ventaja las ideologías neoliberales con respecto a las de tendencia progresista, pues es su sensibilidad la que predomina en la mayoría de los medios de información, lo que de verdad limita o multiplica una efectiva propuesta opositora. Viniendo a ser un gran problema la falta de diversidad ideológica esto tiene como consecuencia, que no se relaciona un real y crónico deterioro de su situación de muchos trabajadores y pensionistas, con las políticas neoliberales (que igualmente alcanza a el propio PSOE) pues estos medios dan mayor cobertura a otros temas que tienden a movilizar a sectores de la clase trabajadora que apoya al PP, como el crucifijo y las banderas por ejemplo, o los toros y la unidad de España, o muchos otros.</div>
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Nota aclaratoria Nº 1: Este último pensamiento de la falta de diversidad ideológica en los medios de información, no es mío, es del profesor Vicent Navarro, (yo lo he transcrito a mi manera, extraído de aquí: <a href="http://www.vnavarro.org/wp-content/uploads/2010/06/partido-popular-el-partido-de-los-trabajadores.pdf">http://www.vnavarro.org/wp-content/uploads/2010/06/partido-popular-el-partido-de-los-trabajadores.pdf</a>) pero lo creo como certeza en la que también yo había reparado. No hace falta ser muy listo para darse cuenta.</div>
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Nota aclaratoria Nº 2:</div>
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PP: Partido conservador de derechas.</div>
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PSOE: Partido elitista conservador de centro escorado a la derecha, que quiere hacernos creer que es de izquierdas.</div>
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Rafa, uno de los dos</div>
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sábado, 22 de enero de 2011

Ayudar

Son pocas las veces, muy pocas, que tenemos la ocasión, porque así se nos ha presentado, de poder ayudar a alguien ¡pensémoslo!
Vamos de allá para acá, de un sitio a otro, cruzándonos con personas y en muy escasas oportunidades podemos colaborar en algo, en facilitarle las cosas a alguien nos lo solicite o no, más aún, incluyendo las limosnas.
¿Cuantas veces en las últimas semanas alguien nos ha requerido una dirección, nos ha solicitado algún auxilio? ¿Cuántas hemos ayudado a recoger algo, abrir una puerta, entregar una dádiva? ¿Cuántas por comodidad, interés, despreocupación hemos eludido la posibilidad? El cómputo de todo esto siempre nos va a salir mínimo.
También sabemos, si no se tiene malasangre, la satisfacción que generalmente produce el participar o colaborar en el beneficio de otros, diría que incluso más que en el propio, o al menos equiparable. Esto es probable que se deba al ámbito de la educación o cultura en el que vivimos.
Pero claro, si de algo carecemos es de valor para ejercerlo. El valor no sólo es propiedad o, una cualidad de acción referida exclusivamente a hechos heroicos en los que exponga o arriesgue uno su propia vida. El valor necesario para participar, para colaborar, para ofrecerse aunque sea en pequeños gestos se diluye cada vez más entre aburrimientos, desidias y egoísmos. El valor de aguantar una crítica, de comprender al ignorante, ese que en base a su escaso saber tiene el atrevimiento desafiar a la razón, y en la que todos alguna vez hemos caído; el valor de soportar impertinencias, de saber perdonar, de pedir perdón, pero sobre todo el valor de una entrega desinteresada, es propio de personas de gran corazón, nobles y admirables.

Rafael C.

sábado, 15 de enero de 2011

Sexo en la vejez


La verdad es que hay en las entendederas del personal variado un concepto de la sexología digamos que limitado, y qué decir de la sexología del adulto maduro, o incluso en la vejez, imposible imaginarlo, más de unos cuantos resbalarían entre adjetivos o sustantivos referidos al asco. Vamos que se trata de algo tabú incluso para los propios ancianos. Todo esto no es sino una de tantas mundanas visiones, algo así como incompleta.


El otro día, un conocido relataba unos obligados viajes con un equipo deportivo. Por ahorrar gastos incluían en el paquete habitaciones compartidas por dos, habitación doble de matrimonio para dos miembros de ese equipo de los que todos son hombres, no era su caso, aunque sí el de alguno de los deportistas que se vieron obligados a compartir habitación en una misma cama de matrimonio. Ni por asomo él podía imaginarse dormir con un hombre, al contarlo parecía que le daba repelús, debe de ser muy machito
para que siquiera tangencialmente pudiera tener un minimo roce con alguien del mismo sexo, no vaya a ser que fugazmente se le confunda con homosexual, que son los que parece ser se “acuestan” con alguien de su mismo sexo, (¿acaso no lo será en potencia por si la debilidad le pone a prueba? ¡Qué sería de él!)  

Hace tiempo, un amigo me contaba como los padres de su novia, más tarde esposa, practicaban sexo sin discreción, en su habitación, en horas no especialmente nocturnas, que es el momento en que se supone deben de hacerlo, y ni siquiera sigilosamente, que igualmente se supone que deben tener, sigilo. Él hablaba de ello como algo normal, entendía perfectamente que unas personas maduras, sin llegar a ser ancianos, responsables, libres, serios, correctos, buenos padres (más tarde se llegaron a separar) pudiesen practicar el sexo alegre y abiertamente, sin tapujos, sin esconder temerosos sus películas porno o cachivaches del amor. Pero es que eran franceses y claro, Francia es Francia y Spain is diferent.

Expongo estos ejemplos con carácter explicativo de cómo se pueden distinguir diversas maneras de aceptar una relación con temas de sexo, en los que algunos aborrecen con cortas miras, y otros comprenden, aunque no se trate del mismo asunto. Igualmente estoy seguro que incluso por los propios implicados en relaciones sexuales entre ancianos habrá quienes lo vean sucio, feo, ¡imposible!
Por eso al encontrarme con este artículo : El Ultimo Tabú: Sexo a partir de los 60
 me ha sorprendido gratamente.

Hay veces que esta ventana me parece simplemente un escaparate para mostrar lo enrollados que somos, tan majos, tan comprensivos, tan tolerantes, tan comprometidos, tan entendidos de música, ¡buena! Eso sí, como no podía ser de otra manera, y aquí vengo a tratar otro más de progresismo y tolerancia, de comprensión. ¡Toma ya! (i)

Así como en su día, escribía en la farolita que no es lo mismo creerse joven que serlo en realidad y mis razones alegaba, hoy me presento con la idea de romper una lanza a favor de la existencia de vida más allá de la juventud, pero de vida plena, aunque supongo con distinta intensidad, las propias limitaciones físicas la trasformarían.

Parto de la base de que todos estamos en el mundo en la actualidad, y disponemos de capacidad de acción, lo mismo un joven que un anciano, uno de fuerza, otro tal vez de astucia; unos con brío, otros puede que con paciencia. Así hasta el fin absoluto del que nadie se librará y en el que todos caeremos. Por eso mismo somos a cualquier edad libres y soberanos de hacer lo que nos plazca sin el temor de caer en el ridículo, ¡sí, lo que queramos!, lo mismo bailar en un concierto de rock con 70 años, que echar un polvo (me encantó aquella escena de Paco Rabal, en Juncal, diciéndole a su amante: ¿qué, echamos otro polvete?)
Además digo todo esto al pensar que ya hasta se dirigen actitudes con modelos de comportamiento, el joven, joven, el anciano, anciano, que no es que no se tengan que tener, pero no si uniformalizan el alma, y hasta eso no vamos a llegar, cada edad, es cierto, tiene distinta manera de reaccionar ante los impulsos, pero todas valen, la de los jóvenes, la de los viejos.


Rafael C.

Esto dice Cristina. Siete hijos, ocho nietos. (68 años):
Cristina: “Mis hijos dicen que estoy salida. Creen que ya no me hace falta eso. Les he dado mi vida, ahora me toca a mí”  “Soy mayor, sí, pero también soy mujer. Necesito caricias, intimidad, abandono, entrega, sentirme deseada”
 Esto dice Encarna:
 “Perdí la virginidad con 66 recién cumplidos con Pedro de 78 al que conocí en la residencia…”

Esto dicen Fina y Joan de 79 y 85 años:
 “Hacemos el amor todos los sábados “de reglamento” y alguna vez entre semana “si se tercia…”

Esto dice Santiago Frago Sexólogo:
“Hoy se ve a los mayores sexualmente activos como viejos verdes pero los que están en torno a 60 años van a ser viejos sexis…” “muchos mayores llegaron tarde a demasiadas revoluciones, ahora no se quieren perder la última: la de su sexualidad”


"Hay que destruir el mito de que los ancianos no tienen interés en el sexo y que, si lo tienen, son obscenos, como si no fuera acaso normal y correcto para todos tener relaciones íntimas hasta el final de la vida"